Vinculación de los Charrúas con el General Artigas
Probablemente quien mejor ha estudiado la afinidad entre
Artigas y los Charrúas es el escritor e investigador uruguayo Carlos Maggi.
Esta buena relación se origina, según Maggi, en las acciones
del legendario abuelo de Artigas, Juan Antonio, (1732- 1773), de quien dice:
... " que era él quien lograba entenderse con los infieles, yendo solo y
gallardamente de toldería en toldería, para salvar a Montevideo, una y otra
vez", (VER ANEXO 15, índice de "Artigas y su Hijo el
Caciquillo", pág. 11).
En la misma obra se da a entender que Artigas a partir de
los 14 años desaparece de su ambiente familiar y pasa a vivir relacionado con
los Charrúas con quienes habríase dedicado a faenas rurales relacionadas con
transportes de ganado. Por tradición oral los Charrúas ya recordaban el
apellido Artigas, y por otra parte, José Gervasio, que convivió con su abuelo
hasta que tenía 9 años, habría escuchado seguramente de sus labios varias veces
comentarios de sus experiencias con los Charrúas en las misiones que se le
habían encomendado.
De modo pues, que estos elementos son los que habrán
allanado y favorecido una rápida integración entre Artigas y los indios.
Desaparece de los censos de los diferentes pueblos para reaparecer 19 años
después incorporándose al Regimiento de Blandengues, (VER ANEXO 16, ob. cit.
Pág 69).
En otra de sus obras dice que dado que su nombre era
conocido y respetado en el Lejano Norte, se integró naturalmente a la sociedad
de los Charrúas, (VER ANEXO 17, "Artigas y el Lejano Norte", pág.
30). Hay una cita concreta del Cnel. Dorrego, que va persiguiendo a Artigas, y
el 6 de diciembre de 1814, informó a Montevideo: "La fuerza enemiga pasa
de 1300 hombres, incluso 300 indios", (VER ANEXO 18, ob. cit. Pág. 87).
También se cita repetidamente la maestría de los Charrúas
para cabalgar, y la fuerza de combate que representaban los grupos de indios
con lanza y a caballo.
El mismo Rivera en lucha contra los Porteños en el paraje
conocido por " Azotea de González", logra una importante victoria con
la invalorable ayuda de la caballería Charrúa. Escribe Artigas a Miguel
Barreiro respecto a esa batalla: "Algunos enemigos pagaron su obstinación
con la muerte ante la intrepidez de la caballería Charrúa ",(VER ANEXO 19,
ob. cit. Pág. 89).
Nos parece muy importante ilustrar con LAS PROPIAS CARTAS
DEL GRAL. ARTIGAS, en las que se aprecia la consideración especial que le
merecían específicamente los Charrúas; ya es conocido su concepto de que
"ellos tienen el principal derecho", lo que ha sido citado en la
fundamentación del Proyecto de Ley, pero vamos a agregar algunas citas:
Tomamos de la obra " JOSE ARTIGAS CONDUCTOR RIOPLATENSE
1811- 1820" de UNAM, selecciones de Roberto Ares Pons :
..."Cuando los indios se pasan del otro lado es por vía
del refugio y no de hostilización. En tal caso ellos estarán sujetos a la Ley
que V.S. quiera indicarles, no con bajeza y si con un orden posible, a que ellos
queden remediados, y la Provincia con esos brazos más a robustecer su
industria, su labranza y su fomento. Todo consiste en la sabias disposiciones
del Gobierno. Los indios, aunque salvajes, no desconocen el bien y aunque con
trabajo al fin bendecirían la mano que los conduce al seno de la felicidad,
mudando de religión y costumbres....V.S. adopte todos los medios que exige la
prudencia y la conmiseración con los infelices y hallará en los resultados el
fruto de su beneficencia", ( Carta al Cabildo Gobernador de Corrientes ,
del 9 de enero de 1816, pág 126, ANEXO 20).
Al señor Don José de Silva , Gobernador de Corrientes:
(...)" Igualmente encargo de usted que mire y atienda a
los infelices pueblos de indios (...) yo deseo que los indios en sus pueblos se
gobiernen por sí, para que cuiden de sus intereses como nosotros de los
nuestros. Así experimentarán la felicidad práctica y saldrán de aquel estado de
aniquilamiento a que los sujeta la desgracia. Recordemos que ellos tienen el
principal derecho, y que sería una degradación vergonzosa, para nosotros,
mantenerlos en aquella exclusión vergonzosa que hasta hoy han padecido, por ser
indianos. Acordémonos de su pasada infelicidad, y si ésta los agobió tanto, que
ha degenerado de su carácter noble y generoso, enseñémosle nosotros a ser
hombres, señores de sí mismos. Para ello demos la mayor importancia a sus
negocios. Si faltan a los deberes, castígueseles; si cumplen, servirá para que
los demás se enmienden, tomen amor a la patria, a sus pueblos y a sus semejantes.
Con tan noble objeto recomiendo a su V.S. a todos esos infelices. Si fuera
posible que usted visitase a los pueblos personalmente, eso mismo les serviría
de satisfacción y a usted de consuelo, al ver los pueblos de su dependencia en
sosiego",(VER ANEXO 21, pág. 126 y 127).
Bien es cierto que sentimos un estremecimiento al repasar
estas notas del prócer en relación con los Charrúas; el espíritu de justicia
campea en ellas. No debemos olvidar entonces, por una razón de coherencia con
lo anterior, que Vaimaca Peru fue un soldado Charrúa de su confianza, y
podremos deducir sin dificultad cuál sería la opinión de Artigas si vuelto del
más allá considerara que los restos de su leal servidor están al día de hoy,
aún expuestos en una vitrina en un museo extranjero.
Es de gran importancia el símbolo del escudo de Artigas o de la Provincia Oriental autónoma de 1816 porque en forma algo encubierta figuran elementos propiamente charrúas. El principal de ellos, es que en vez de un sol, el escudo está coronado por "plumas de indios"; a la derecha observamos una lanza charrúa; a la izquierda sobre la bandera de Artigas, podemos ver la mitad de un arco, y algo más abajo un carcaj con dos flechas. Estos elementos, que habían permanecido sin la debida difusión, confirman la integración de los charrúas con Artigas y con la libertad de la Provincia. No olvidemos que la libertad era el principal valor en la vida de los charrúas, y el emblema de este escudo dice "CON LIBERTAD NI OFENDO NI TEMO". Interpreto que desde el punto de vista indio nos está diciendo el escudo que, viviendo en Libertad, el charrúa ni ofendía (no atacaba, no combatía, etc.) y tampoco temía (es decir, podía desarrollar su vida pacíficamente como siempre, sin temor a ser despojado de lo suyo, sus tierras, sus mujeres, su propia vida). Es fundamental que se conozcan estos secretos que están insertados en la figura del escudo. Ellos, por provenir del mismo Artigas, nos dejan la absoluta convicción de la afinidad que hemos mencionado con los charrúas más que cualquier relato de dudosa procedencia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario